¿Cuestionas el
comportamiento de tu hij@?
¿L@ has llevado o has
pensado en llevarl@ a terapia para que
lo ayuden en su comportamiento?
¿Te ha desesperado su
forma de ser?
¿L@ has reprimido por su
actitud?
Yo creo, que siendo
sinceros, tod@s contestamos por lo menos a dos que sí.
Tenemos que estar muy
conscientes de que nuestros hijos son nuestro reflejo. Tenemos que estar
conscientes de que han aprendido de nosotros, somos sus más cercanos maestros,
así que lo que ellos son es lo que nosotros de manera consciente o inconsciente
les hemos enseñado a ser.
Tú eres el alimento de
tus hij@s, así es, ellos se alimentan de tus vibraciones, de tu energía. Se
alimentan y absorben más lo que vibran de ti que lo que les puedas decir con palabras.
Si ves que tu hij@ sufre
de ansiedad, si ves que miente, si ves que se enoja con facilidad, ¡ALTO! Antes
de reprimirlo o de cuestionarlo sobre su comportamiento checa que es lo que tu
estas sintiendo, que es lo que tu estas vibrando, tal vez ellos no tengan una
razón por actuar así, simplemente es lo que tú les estás dando, es lo que tú
estás vibrando y por consecuencia es lo que ellos están aprendiendo y
absorbiendo.
Todo lo que aprenden
nuestros hijos, lo aprenden en su hogar, lo aprenden alimentándose de sus
padres. Si este alimento es sano, entonces tendrán los valores para enfrentarse
al exterior con seguridad.
Aprende esto de manera
consciente y no permitas que tus enojos, frustraciones, ansiedades e inseguridades
sean también los de tus hijos. Estos son solo tus procesos no de ellos, así que
no se los heredes por que no son heredables. Se responsable de tus procesos, y
vive de manera consciente tu vibración ya que de ésta se alimentan tus hijos.
Es muy fácil culpar a
alguien más por el comportamiento de nuestros propios hijos: los amigos, los
abuelos, la escuela, la tele, etc., en fin aventarle a alguien más la bolita es
muy fácil, pero no nos ayuda en nada, no nos ayuda a entender que nuestros
hij@s son almas que Dios nos confió para darles las bases para ser personas
felices. En nadie más está la responsabilidad de éstas almas, solo en tus
manos, por eso Dios te los confió. Se responsable de lo que le estas dando a
estas almas que te fueron prestadas.
Enseña a esas almas a
ser felices, aliméntalos con tus mejores vibraciones para que en un futuro sean
unos adultos felices y seguros de sí mismos.
Obsérvate a ti mismo, se
consciente de tu vibración y entonces entenderás porque tu hij@ se está
comportando se cierta manera.
Si tu vibración es una
vibración llena de amor, armonía, agradecimiento, tolerante, paciente, ese será
el verdadero alimento y la semilla que sembrarás en tus hij@s.
¿Qué quieres sembrar en
tus hijos?
Vive consciente de tu
energía.
¡VIVE TU LUZ EN CONSCIENCIA!


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